Silla suave.
Casi lomo de caballo.
Jinete de mí misma.
Dragón. Águila. Perro.
Papisa. Loco. Diablo.
No hay si tan solo,
no hay desperdicio,
más que colar el agua de tuna
y dejar que las semillas
se hundan
en el oscuro plástico...
Vuelo
cuando desato a la mente,
me beso
con el viento guía.
Nada me perturba.
Los incorruptibles hilos
que plantan poesía
sobre la tierra
me hacen cosquillas
en la noche,
como el río a la piedra,
musicalizando sombras.
Neruda me susurra mi destino
y empujada
por cosas innombrables
-entre ellas tu mirada-
me escurriré magicamente
al espacio que compartimos.
Para lamernos los dientes,
y escuchar el compás misterioso
de nuestros órganos
soñando.
martes, 1 de septiembre de 2015
lunes, 20 de julio de 2015
Puertas
Tatuamos de luz nuestros cuerpos
arrojamos ojos, manos, versos
tremendas fisuras en la tierra
en tu rostro
reflejando el mío
comezón en el alma
vestida de púrpura
salgo de una puerta
y entro por la otra
al mismo cuarto vacío
salgo de una puerta
entro por la otra
y siempre es nuevo
como el río
martes, 28 de abril de 2015
Manglar
Green anaconda.
Todo musicaliza su presencia.
Le falla la memoria,
y, por una cura,
grita como bruja sorda
ardiendo en la hoguera.
Caracol manzana.
¡Nenúfar gigante de cincuenta hojas!
Abres tu flor por la noche,
calentando el centro,
-calor estelar-
que invita a escarabajos rechonchos
a hacer la otra parte del trabajo
a bailar en pista verde
a compartir lodo con cangrejos.
Nutria caimán.
Observadora constante del pantano,
que alguna vez se tiró de una cascada, y,
sabia,
recuerda qué se siente estarse asfixiando:
Cientos de mandalas,
bombardeos, tigres, bengalas,
comezón en la noche profunda,
lluvia golpeándose a sí misma
con gotas cada vez más pesadas.
Antena del contorsionista caracol,
que se extiende sigilosa
para ver de cerca
lo que vislumbra de lejos.
Cangrejo violinista,
que alza la pinza:
bandera de sal.
Meneando al sur su cuerpecillo
hace retumbar al
árbol-loco: manglar
que ruge, fuerte, lento, lejos,
acariciando apenas a los arrecifes de coral.
Todo musicaliza su presencia.
Le falla la memoria,
y, por una cura,
grita como bruja sorda
ardiendo en la hoguera.
Caracol manzana.
¡Nenúfar gigante de cincuenta hojas!
Abres tu flor por la noche,
calentando el centro,
-calor estelar-
que invita a escarabajos rechonchos
a hacer la otra parte del trabajo
a bailar en pista verde
a compartir lodo con cangrejos.
Nutria caimán.
Observadora constante del pantano,
que alguna vez se tiró de una cascada, y,
sabia,
recuerda qué se siente estarse asfixiando:
Cientos de mandalas,
bombardeos, tigres, bengalas,
comezón en la noche profunda,
lluvia golpeándose a sí misma
con gotas cada vez más pesadas.
Antena del contorsionista caracol,
que se extiende sigilosa
para ver de cerca
lo que vislumbra de lejos.
Cangrejo violinista,
que alza la pinza:
bandera de sal.
Meneando al sur su cuerpecillo
hace retumbar al
árbol-loco: manglar
que ruge, fuerte, lento, lejos,
acariciando apenas a los arrecifes de coral.
viernes, 3 de octubre de 2014
H
Todo es asombrosamente nuevo.
Cada instante, renovado por la dulzura del momento.
Ahora es tú-y-yo-juntos-junto-a-todo.
Unidos por algo más que las caricias:
un silencioso y suave vaivén
en la choza universal.
Inquietante y bondadoso terror
por lo que aún no logramos percibir,
y sin embargo percibimos.
Una unión-fusión con el espacio:
Nuestros cuerpos entrelazados:
nuestro río interno fluyendo:
La noche me habla de ti
y te cuelas como el viento en la ola que lleva mi nombre,
para empujarnos hacia el mar más libre.
Tú-y-yo-juntos-junto-a-todo.
para empujarnos hacia el mar más libre.
Tú-y-yo-juntos-junto-a-todo.
lunes, 9 de junio de 2014
Lunes/Martes
Yo
no soy Poeta
Ni
tengo miedo A rasguñar
Parezco Leopardo
azul
Y
me refugio En el intento
Suavemente
cubierta Por pequeñas descargas
de amor
Sutilmente
herida Por diminutas
inmensidades
Solamente Distraigo mis días
Llenando De
señales al color blanco
Solamente Busco en la arena
Trocitos De espejo
Tengo
dos Desgarros en la espalda
Probablemente Unos cuantos más
No
tengo Duda del gozo que se siente
Tremendo Submarino
hambriento
Desgarre
fugaz De cosas nunca dichas
Fútil
asunto De
descubrirlo todo
No
sé cuándo Acabó el
juego
Ni
tengo ideas De porcelana
Solamente Distraje mis
días
Trocitos De
espejo
martes, 22 de abril de 2014
Por andar
A veces me olvido,
por andar pensando en ti.
A veces me dejo,
por andar pensando en ti.
A veces envejezco.
A veces en silencio.
Por andar pensando en ti,
hombre privilegiado,
hombre frecuente,
me tiemblan los párpados,
siento voces en la sangre,
me pongo impaciente.
No es reclamo personal,
solo a veces,
cuando pienso que el amor no es amor,
sino miedo.
Ya es de noche otra vez,
por andar pensando en ti.
Noche cenicienta y pequeña,
que por andar pensando en ti
se convierte en
lucidez femenina,
y circular.
Ladran los perros,
truena el cielo,
pasan los carros
y mis zapatos por el suelo,
cuando ando
pensando en ti.
por andar pensando en ti.
A veces me dejo,
por andar pensando en ti.
A veces envejezco.
A veces en silencio.
Por andar pensando en ti,
hombre privilegiado,
hombre frecuente,
me tiemblan los párpados,
siento voces en la sangre,
me pongo impaciente.
No es reclamo personal,
solo a veces,
cuando pienso que el amor no es amor,
sino miedo.
Ya es de noche otra vez,
por andar pensando en ti.
Noche cenicienta y pequeña,
que por andar pensando en ti
se convierte en
lucidez femenina,
y circular.
Ladran los perros,
truena el cielo,
pasan los carros
y mis zapatos por el suelo,
cuando ando
pensando en ti.
sábado, 16 de noviembre de 2013
HMQ´
Estoy olvidándome
de…
¿qué es esto?
¿un mantra
hipnótico retorcido?
¿Lucifer convirtiéndose en demonio?
No puedo
hospedarme aquí
sin sentir que voy
a perderlo todo
que me estoy convirtiendo
en humano con sangre de cordero
El pecho me
vuelve a retumbar
y siento la
oración incluso en la cien
en el diente
en las etiquetas de la ropa
Intento que
alguien me explique
este conjunto de
sensaciones
y, entonces, ahí
comienzan
los conflictos
Esto es más
fuerte
esto es un niño
buscando su mano
viendo que no
tiene ojos
asustado
El agua está
tensa
retando al espejo
la mandíbula no
cede
sube el mar de
grillos
Imagino
a los peregrinos
rusos
gritando “¡alerta!
¡aquí hay una serpiente!"
Imagino a Hegel
dándome besos sucios
en el cuello
rojo de tanta picazón
Imagino a mi madre
cubriéndome con una manta
esperando
a que se me ocurra un juego
El agua está tensa
es una
invitación -peligrosa-
Heme aquí, me dice
en el centro de la escucha
Heme aquí al lado de...
Heme aquí
poniéndome reglas
poniéndome reglas
como hablar solo cuando sea necesario
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