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viernes, 3 de octubre de 2014

H

Todo es asombrosamente nuevo.
Cada instante, renovado por la dulzura del momento. 
Ahora es tú-y-yo-juntos-junto-a-todo.
Unidos por algo más que las caricias:
un silencioso y suave vaivén 
en la choza universal.

Inquietante y bondadoso terror
por lo que aún no logramos percibir, 
y sin embargo percibimos.

Una unión-fusión con el espacio:
Nuestros cuerpos entrelazados:
nuestro río interno fluyendo:
La noche me habla de ti
y te cuelas como el viento en la ola que lleva mi nombre,
para empujarnos hacia el mar más libre.
Tú-y-yo-juntos-junto-a-todo.


lunes, 9 de junio de 2014

Lunes/Martes





Yo no soy                                                                       Poeta
Ni tengo miedo                                                              A rasguñar
Parezco                                                                           Leopardo azul
Y me refugio                                                                   En el intento
Suavemente cubierta                                                    Por pequeñas descargas de amor
Sutilmente herida                                                          Por diminutas inmensidades

Solamente                                                                       Distraigo mis días
Llenando                                                                          De señales al color blanco
Solamente                                                                        Busco en la arena
Trocitos                                                                             De espejo

Tengo dos                                                                         Desgarros en la espalda
Probablemente                                                                 Unos cuantos más
No tengo                                                                            Duda del gozo que se siente
Tremendo                                                                          Submarino hambriento
Desgarre fugaz                                                                 De cosas nunca dichas
Fútil asunto                                                                        De descubrirlo todo

No sé cuándo                                                                    Acabó el juego
Ni tengo ideas                                                                   De porcelana
Solamente                                                                          Distraje mis días
Trocitos                                                                               De espejo    



martes, 22 de abril de 2014

Por andar

A veces me olvido,
por andar pensando en ti.
A veces me dejo,
por andar pensando en ti.
A veces envejezco.
A veces en silencio.
Por andar pensando en ti,
hombre privilegiado,
hombre frecuente,
me tiemblan los párpados,
siento voces en la sangre,
me pongo impaciente.

No es reclamo personal,
solo a veces,
cuando pienso que el amor no es amor,
sino miedo.

Ya es de noche otra vez,
por andar pensando en ti.
Noche cenicienta y pequeña,
que por andar pensando en ti
se convierte en
lucidez femenina,
y circular.

Ladran los perros,
truena el cielo,
pasan los carros
y mis zapatos por el suelo,
cuando ando
pensando en ti.

sábado, 16 de noviembre de 2013

HMQ´


Estoy olvidándome de…
¿qué es esto?
¿un mantra hipnótico retorcido?
¿Lucifer convirtiéndose en demonio?

No puedo hospedarme aquí
sin sentir que voy a perderlo todo
que me estoy convirtiendo 
en humano con sangre de cordero

El pecho me vuelve a retumbar
y siento la oración incluso en la cien
en el diente
en las etiquetas de la ropa

Intento que alguien me explique
este conjunto de sensaciones
y, entonces, ahí comienzan
los conflictos

Esto es más fuerte
esto es un niño buscando su mano
viendo que no tiene ojos
asustado

El agua está tensa
retando al espejo
la mandíbula no cede
sube el mar de grillos

Imagino
a los peregrinos rusos
gritando “¡alerta!
¡aquí hay una serpiente!"

Imagino a Hegel
dándome besos sucios
en el cuello 
rojo de tanta picazón

Imagino a mi madre
cubriéndome con una manta
esperando 
a que se me ocurra un juego

El agua está tensa
es una invitación -peligrosa-
Heme aquí, me dice
en el centro de la escucha

Heme aquí al lado de... 
Heme aquí
poniéndome reglas
como hablar solo cuando sea necesario

martes, 29 de octubre de 2013

Amigo: Hoy es lunes


Amigo:
Todos gritan
al mismo tiempo
          ¡conóceme! ¡conóceme! ¡conócemeeeeee!
aplastándose
corriendo

                  imparables
                  inagotables
                  inalcanzables
                  tontos

Amigo:
No me sirven
ni les sirvo
pero su música me lleva
se mete por los barrotes
al cuarto helado
   nos cobija
         nos mantiene a salvo

-¡Que no todos están muertos!- 
me grita alguien a lo lejos
Amigo:
¿esa es tu voz?

Es tiempo de decir algo
           un murmullo
           un himno
           un rezo
algo que se sienta como un poema
en los huesos

                Amigo:
Los cimientos de mis ojos
están perdidos
  
Es lunes
y escribo con las garras

Sin despegar de mi mano
la taza de café
sin acercar al suelo
los pies fríos
Hoy es lunes
y todo brinca en el cuerpo

Amigo:
Les pido
          díganme un poema
          ayúdenme a entender
          sus lamentos imparables
Y nada

Amigo:
Ahora es muy tarde
y escribo con las uñas recortadas

lunes, 16 de septiembre de 2013

Mulata

Mientras yo entraba a la ciudad. La noche calló en ella, como debe ser, ¡al fin como debe ser!, -por lo menos ante mis ojos miopes-. Cayó como un gran rayo oscuro y escuché el silencio rugir.
Rugir de incertidumbre. Rugir de curiosidad.
Las barras luminosas no eran luminosas, solo bloques de cemento negro. Las luces de los carros eran demasiado tenues, como luciérnagas rojas luchando por ver a su pareja en la tempestad. 
Calló la noche azul marino, marino nocturno, como buen azul marino. Volteé a ver a mi acompañante. No hay luz, le dije, esperando una respuesta que probara mi cordura. Es verdad, no hay luz, dijo acercándose unos centímetros a mi ventana para merodear la profundidad de la calle. Suspiré sin que nadie más lo notara.
Edificios, tiendas, casas, a penas se veían unos cuantos focos prendidos en cuartos olvidados, como si alguien les hubiera puesto un velo encima y decidido salir a pasear. 
Habrá pasado algo, me dijo mi acompañante, un poco como pregunta, un poco como afirmación, pero más que nada como una mezcla maciza entre ambas. 
¿Qué?, pregunté con mi voz de niña emocionada que solo aparece cuando está temblando o cuando brinco alto con una amiga nueva o cuando me regalan sombreros. 
Luego luego los adultos intentando dar explicaciones que, de tan racionales, caen en lo estúpido  o en lo aburrido. Seguramente se trata de un apagón en esta zona/Probablemente la gente esté descansando porque se acaba el puente. Pero ¿y si fue una conspiración china para que la gente comprara más lamparillas desechables? 
Toda suposición la descarté al fundirme con el vidrio para organizar aquella nueva oscuridad.
Las calles vacías parecían ríos de plata negra chillándole a la luna; los árboles eran costillas de madera danzante; los perros y las pocas personas no eran más que su sombra; y nosotros éramos la linterna segura iluminando el camino arbitrariamente.  
Reí como loca llenando de vaho la ventana pegada a mi cara, pensando en las maravillas y atrocidades que podrían suceder en los próximos días si la nueva oscuridad no nos soltara. 
¿Con quién me gustaría pasar las siguientes noches mulatas? 
La pura y brillante emoción de la incertidumbre maestra y yo con tantas preguntas por hacer y responderme explorando, escarbando en la neblina gris.
 Así por varios minutos, disfrutando hasta la última gota dulce de excitación.  
Debíamos bajar del autobús y al tiempo que lo hacíamos todo se fue aclarando. Como un gancho en el estómago y un gran "ouch" la luz de la ciudad me golpeó y me dejó absolutamente mareada.
Sigo sin saber qué sucedió, prefiero morir a quedarme con la idea de que solo fue culpa del cristal ahumado.


domingo, 31 de marzo de 2013

Te apunto


Te apunto
todo el tiempo
sin saber qué esperar
con mi dedo hinchado en sangre
rodeado de humo

Te apunto
y miro el cielo
sin saber qué soñar
con mi ojos cubiertos de hongos
con mis ojos y una cobija fría

Te apunto
como si estuvieras muy cerca
y tejo con la otra mano
letras que parecen llenas
pero están a la mitad

Te apunto
y repito que te apunto
y nombro tu nombre
y nombro que te apunto

Te apunto
con la mano floja
y descubro una hormiga
paseándose burlona
y la intento soplar

Es una de esas
que no se desprenden con el aire
y la dejo ahí
para no dejar de apuntar